El material promocional muchas veces se compra "porque toca", sin saber si funcionó. Medir el retorno no requiere herramientas complicadas: basta con decidir antes qué vas a contar y hacer una cuenta sencilla al final.
La fórmula general
ROI = (beneficio obtenido − inversión) ÷ inversión
El reto está en definir el beneficio. Depende del tipo de material.
Material POP: ventas en el punto
Compara ventas del mismo producto, en la misma tienda, con y sin la pieza durante el mismo periodo. Las unidades extra por tu margen son el beneficio.
Merchandising: costo por exposición
Un termo que alguien usa varias veces por semana durante meses acumula cientos de exposiciones. Divide el costo por unidad entre los días de uso estimados para obtener el costo por exposición, y compáralo con lo que pagas en anuncios.
Señalización: costo por uso
Un roll up sin fechas se reutiliza en muchas activaciones. Divide su costo entre las veces que se monta. Si le agregas un QR con enlace medible, también cuentas escaneos por evento.
Activaciones: costo por contacto
Divide la inversión total entre los contactos captados (por ejemplo, con una urna de sorteo o un porta-QR). Después, sigue cuántos de esos contactos compraron.
Identificación: exposición y control
Un lanyard sublimado se ve durante todo el evento y en las fotos. Además, el control de acceso evita costos como personal extra o ingresos no autorizados.
Qué registrar siempre
- Cuánto invertiste, incluyendo montaje y envío.
- Qué querías lograr (ventas, contactos, asistencia, fotos).
- El resultado, con una fuente concreta: caja registradora, formulario, escaneos o conteo.
Con ese registro, la próxima campaña decides con datos qué repetir y qué cambiar. En cada ficha de producto de nuestro catálogo encontrarás la fórmula de retorno que aplica a esa pieza.









