Un evento corporativo bien hecho cumple dos funciones a la vez: agradece a quienes ya son clientes y abre la puerta a quienes todavía no lo son. Cada invitado actual puede traer a un contacto nuevo, y cada detalle del evento habla de cómo trabaja tu empresa.
Antes del evento
- Pide a tus clientes actuales que inviten a un colega. Es la forma más natural de conocer prospectos con una recomendación.
- Prepara el registro con gafetes impresos con nombre y empresa: facilitan las conversaciones entre desconocidos.
En la entrada
Un letrero de bienvenida y un backdrop para fotos dan la primera impresión. Las fotos frente al backdrop se comparten en LinkedIn y llevan tu marca a personas que no asistieron.
Durante el evento
Las mesas periqueras favorecen que la gente se mueva y converse, mejor que mesas fijas. Ten a mano consumibles como cinta doble faz para cualquier ajuste de último minuto.
Al despedir
Un kit o regalo con artículos útiles hace que la marca siga presente en el escritorio de cada invitado durante meses.
Después
Escribe a los asistentes nuevos dentro de la misma semana. El evento abrió la puerta; el seguimiento la convierte en cliente.









